Escapó de la guerra para ser atleta olímpico, la historia de James Nyang

James Nyang Chiengjiek tenía 13 años cuando huyó de su casa en el sur de Sudán para evitar ser secuestrado por los rebeldes que estaban reclutando por la fuerza a niños soldados.

 

Quince años después, Chiengjiek logra la marca para competir en en los 400 metros en los Juegos Olímpicos de Río de 2016 como parte del primer equipo olímpico de refugiados.

 

"Mi sueño es conseguir buenos resultados en los Juegos Olímpicos y también ayudar a la gente. Debido a que he recibido el apoyo de alguien, también quiero apoyar a alguien ", dice Chiengjiek, que será uno de los 10 refugiados que compiten bajo la bandera olímpica.

 

Cuando tenía 11 años, Chiengjiek perdió a su padre, que era soldado en la guerra civil. Continuó viviendo en su casa en Bentiu, en el que cuidó de ganado. Sin embargo, dos años más tarde, la guerra y el riesgo de secuestro se intensificaron, Chiengjiek tuvo que abandonar su país.

 

"Pueden secuestrar a cualquier niño, yo no quería ser soldado y matar, así que me escapé ", Relata James.

 

Al igual que los llamados "Niños perdidos", James, recorrió cientos de kilómetros para poder salir de Sudan y llegar a Kenya, en donde estuvo en un campo de refugiados.

 

En el campo de refugiados de Kakuma conoció al atletismo ya que es una zona muy popular en donde se practica el fondo, allí comenzaría a entrenar para convertirse en corredor.

"Si Dios te dio talento, tienes que usarlo" menciona James

 

Chiengjiek no desperdició su talento y a pesar de no tener calzado apropiado para correr, se entreno a fondo para poder sobresalir entre tantos corredores de la región.

 

James tiene la habilidad para destacar pero tiene un problema, no tiene nacionalidad. En el 2013 empezó a correr para la fundación Tegla Lourope en donde entrena con más refugiados.

 

Tras dar excelentes marcas fue aceptado para el equipo olímpico de refugiados en donde competirá en los 400 metros el viernes 12 de agosto.

 

El mundo se encuentra en crisis, existen países con graves problemas políticos, sociales y económicos, más de 59 millones de personas se encuentran desaparecidas buscando hogar, personas como James Chiengjiek les dan un poderoso mensaje de esperanza.

 

Por un corredor más, Omar Martinez Ruiz, @Vomarmar en twitter e instagram.

#CorrerMeHaEnseñado

 

¡Cambio y fuera!