La historia de la maratonista "Chayito" Rosario Iglesias

"HAGAMOS DEPORTE TODOS LOS DÍAS, ESO NOS DA FORTALEZA TANTO FÍSICA COMO ESPIRITUAL"

ROSARIO IGLESIAS (1910 -2009).

 

Nada nos envejece más rápido que el pensar constantemente que nos hacemos viejos, para hacer algo extraordinario muchas veces pensamos que la edad importa, pero la realidad es que no y hoy toca recordar a una persona que lo demostró, se trata de la mexicana Rosario Iglesias.

 

"Chayito" con 98 años murió satisfecha tras los múltiples logros que obtuvo en distintas competencias, asistió a ocho campeonatos mundiales de atletismo master, de los que siempre dio muestra de su calidad, pues en todos ganó o subió a los podios en las pruebas de 200, 400, 800.

 

Fue ganadora de medallas en mundiales y otras justas continentales en Barbados y Estados Unidos, Chayito acumuló más de 30 victorias y se despidió con el título de los 200 metros planos en San Sebastián a los 95 años.

 

Rosario Iglesias nació en México D.F. del barrio de Tacubaya, el 31 de agosto de 1910. su familia se compone de dos hijas, 15 nietos, 30 bisnietos y 10 tataranietos. Se inició en el atletismo después de los 80 años de edad, para convertirse en un emblema de los corredores mexicanos al participar año tras año en el maratón de la Ciudad de México.

El secreto de Chayito se lo atribuye a su dieta por lo que mencionaba:

 

“Yo no conocí las vitaminas que dicen se la toma uno y es como si se hubiera comido una gallina. Mis vitaminas son mis frijoles y el chile…”. Y con esa dieta, a base de chile y frijoles negros, complementada de un entrenamiento que consistía en ir y venir desde muy temprano por los numerosos edificios de la colonia Nápoles, donde se ganaba la vida con la venta de periódicos. 

 

"No se requieren grandes instalaciones ni sofisticados lugares en donde practicar. Hagamos deporte todos los días, eso nos va a dar fortaleza tanto física como espiritual, nos va a permitir sacar adelante nuestro trabajo y además nos va a permitir construir un gran país", palabras de Chayito al presidente de ese entonces, Vicente Fox.

 

El legado de Chayito es enorme, antes de que existieran las redes sociales ella era toda una celebridad y recuerdo de niño ir a ver el maratón para verla, ya que inspiraba amor y felicidad, un total ejemplo que hoy recuerdo con cariño.

 

Hazañas y logros son obtenidos por personas que nunca les ha importado el qué dirán, el fracaso ni mucho menos la edad, se consiguen a base de un amor sincero y trabajo honesto.

 

Nunca digan "Soy muy viejo" o "ya se me pasó el tiempo" porque el cuerpo obedece a lo que la mente cree.

Con cariño les escribe un corredor más, Omar Martinez Ruiz @Vomarmar en twitter e instagram.

¡Cambio y fuera!

#CorrerMeHaEnseñado